Cómo estimular la colaboración de un@ niñ@

Muchas veces los padres y madres se frustan ante las batallas diarias surgidas al intentar que haya colaboración por parte de sus hij@s, que se comporten de un modo aceptable para ellos y para la sociedad. Batallas por el orden, rutinas de aseo, etc…simplemente, para que adquieran unas normas básicas de convivencia y respeto y, para que lleguen a ser autónomos.

En ocasiones se llega a estar literalmente detrás de ellos para que se laven los dientes, coman, se vistan, recojan su habitación, sus juguetes, hagan los deberes y un largo etcétera…

En estas situaciones frustantes e insufribles, los padres y madres, no se dan cuenta de los métodos y el lenguaje que están utilizando para propiciar el comportamiento adecuado y la colaboración en sus hij@s.

No son conscientes del lenguaje negativo que utilizan ❨reproches y acusaciones, insultos, amenazas, órdenes, sermones moralizantes, advertencias, sarcasmos, comparaciones, profecías, victimismo❩ y, de las consecuencias que esto conlleva en la autoestima y en la creación de sentimientos negativos en sus hij@s.

Algunos ejemplos de ello son:

  • Reproches y acusaciones: » ¡He vuelto a encontrar la toalla mojada tirada encima de la cama!¿Por qué tienes que hacerlo siempre?¿Cuántas veces tendré que decirte que la dejes en el toallero?Tu problema es que no escuchas».
  • Insultos: «Pero, ¿otra vez la toalla mojada encima de la cama? ¿Estás tonto o qué?».
  • Amenazas: «Vuelve a comer con las manos y te daré un bofetón».
  • Órdenes: «Quiero que recogas los juguetes ahora mismo».
  • Sermones moralizantes: «¿Te parece bonito lo que has hecho, quitarme de las manos la revista? Veo que no te das cuenta de lo importante que es tener buenos modales. Si quieres que los demás sean educados contigo, tú tendrás que hacer lo mismo. ¿Te gustaría estar jugando con un juguete y que te lo arrebataran de las manos? no, ¿verdad? Pues haz tú lo mismo. No hagas a otros lo que no quieras para tí».
  • Advertencias:«¡No te subas ahí!¿Es que quieres caerte?».

Son ejemplos de situaciones cotidianas que se repiten con frecuencia y que no caemos en la cuenta de que pueden llegar a generarles una baja autoestima y sentimientos negativos, tales como: «No valgo para nada», » haga lo que haga, discutiremos», «Tengo miedo», «¡Qué pesad@!»» La toalla es más importante que yo», «Bla, bla, bla…¿Quién te escucha?», etc…

¿Cómo prodríamos conseguir, sin llegar a desesperarnos diariamente, y que nuestros hij@s colaboren sin dañar su autoestima, ni crear sentimientos negativos en ellos?

Evidentemente no hay dos niñ@s iguales, no funcionará con todas las personalidades, ni darán la misma respuesta. Quizá no se conseguirá a la primera, pero lo que sí servirá es de impulso para crear un clima agradable, positivo y de respeto en el hogar, además de favorecer el espíritu participativo en ellos.

Cómo estimular la colaboración en un@ niñ@

Se trata de 5 tácticas para fomentar la colaboración:

  1. Describir el problema: Es más fácil que los niñ@s se concentren en el problema cuando se les describe, que actuar de forma correcta cuando se les saca a relucir sus defectos. Cuando los padres describen el problema, lo que se consuigue es dar al niñ@ la oportunidad de entender por sí mismos lo que hay que hacer.
  2. Dar información: Aceptar información es más fácil de aceptar una acusación. Si se les da a los niñ@s información precisa, suelen saber como actuar de forma automática.
  3. Expresar de forma concisa: «Menos es más»Hay un gran contraste entre expresar alguna cuestión con una larga parrafada, que de forma clara y breve. A los niñ@s les disguntan los discursos, los sermones y las explicaciones largas. Cuanto más breve sea el recordatorio, mucho mejor.
  4. Comentar los sentimientos: Los niñ@s tienene derecho y necesitan conocer los sentimientos de los padres. Hay que ser honestos con ellos y no hay necesidad de herirlos. Hay que hablar en primera persona y hablar de lo que se siente. Se puede expresar irritación y enfado y que colaboren, pero sin atacar al niñ@.
  5. Escribir una nota: A veces es más efectivo una nota escrita, que decir algo.

Hay que tener en cuenta que no conseguir la colaboración de forma inmediata con estas tácticas no significa que se deba tirar la toalla y volver a los viejos métodos. Se debe insistir, ya que, finalmente, obtendremos recompensas: ya no sólo conseguir no acabar frustrados en el día a día, si no fomentar un ambiente positivo y de respeto en el hogar y, ser auténticos con nuestros sentimientos y expresarlos.

Yo, personalmente, me sorprendí cuando empecé a utilizarlas con mi hijo. No fué fácil, ya que hay momentos en los que hay que hacer un stop , respirar y frenar esa frase espontánea y negativa que va a salir de nuestras bocas, pero merece la pena. Me ahorró frustraciones, tiempo y sofocones diarios.

¡Espero que os sirvan y comentéis, en caso de utilizarlas, cómo os va !

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 5)
Comparte:

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.